Tenemos la falsa creencia de que el amor se nutre de grandes aniversarios, regalos caros o declaraciones dramáticas. Pero la ciencia de las relaciones, especialmente el trabajo del Dr. John Gottman, nos dice algo fascinante: el amor no vive en lo extraordinario, vive en lo cotidiano.
Las relaciones sobreviven y prosperan gracias a algo llamado «Intentos de Conexión».
Un intento de conexión es cualquier acción que busca tu atención, afecto, apoyo o humor. Puede ser tan claro como un «necesito un abrazo» o tan sutil como tu pareja enviándote un meme por WhatsApp o diciendo en voz alta: «Uf, qué día tan pesado».
En cada uno de estos micromomentos, tienes dos opciones: alejarte (ignorar o responder mal) o acercarte (prestar atención, validar o sonreír).
En el nuevo episodio de Entropía Terapia, te explicamos por qué «acercarte» es la herramienta más poderosa que tienes en las tres fases de un conflicto:
1. ANTES de la tormenta (El Escudo) Cada vez que respondes positivamente a un intento de conexión de tu pareja (aunque sea para mirar el video de perritos que te está enseñando), haces un depósito en su Cuenta Bancaria Emocional. Cuando esa cuenta está llena, ambos se sienten seguros. Estar conectados diariamente es lo que crea el «colchón» necesario para que, cuando llegue el momento de hablar de dinero, intimidad o problemas difíciles, ambos tengan una actitud receptiva y no estén a la defensiva.
2. DURANTE la tormenta (El Freno de Emergencia) Incluso las parejas más felices pelean. Pero cuando la discusión se empieza a poner fea, las parejas exitosas usan intentos de conexión (llamados aquí Intentos de Reparación). Puede ser una sonrisa nerviosa, sacar la lengua, decir «por favor, háblame más suave» o tomar la mano del otro. Es una forma de decirle al cerebro del otro: «Estamos en desacuerdo, pero no somos enemigos».
3. DESPUÉS de la tormenta (El Puente) Tras un incidente lamentable o una pelea que se salió de control, suele instalarse el silencio y el orgullo. El primer paso para reconstruir no siempre es una gran disculpa formal; suele ser un pequeño intento de conexión. Ofrecer una taza de café, acariciar el hombro al pasar, o hacer una pregunta casual es la «rama de olivo» que dice: «Quiero que volvamos a estar bien».
El éxito de una relación se basa en hacer cosas pequeñas con mucha frecuencia. Escucha el episodio de hoy para descubrir cómo transformar tu relación prestando atención a esos momentos invisibles que lo cambian todo.